El exmandatario recibió en octubre de 2021 una gran cantidad de joyas por parte de las autoridades sauditas, entre las que destacan “un collar, un anillo, un reloj y un par de pendientes de diamantes”, todos regalos para quien era en ese momento la primera dama, Michelle Bolsonaro.
Al volver a Brasil, los agentes de aduanas encontraron las joyas en la mochila de uno de los militares que viajaron con la comitiva presidencial y comprobaron que ninguno de los objetos había sido declarado previamente como marca la ley.
Los bienes fueron incautados en el aeropuerto internacional de Guarulhos, en San Pablo, según información del diario O Estado de São Paulo que luego fue confirmada por otros medios de comunicación.
Desde entonces, los Bolsonaro intentaron en ocho oportunidades recuperar unas joyas que en el momento de ser requisadas estaban en posesión de Marcos Soeiro, ayudante del exministro Albuquerque, a través también del Ministerio de Asuntos Exteriores y la oficina de la Presidencia.
Qué establece la ley
Este supuesto intento por sortear los cauces legales correspondientes podrían suponer varios delitos, explicó el ministro de Justicia, Flávio Dino, entre los cuales está el de peculado y el blanqueo de capitales.
La única forma de recuperar las joyas sería pagando el impuesto obligatorio, el 50% de su valor y una multa del 25% por no declararse a tiempo.
La ley determina que los obsequios recibidos por el Presidente de la República de parte de otros jefes de Estado sean declarados de interés público para componer el patrimonio cultural brasileño.
Fuente: Nodal