“Pedí a mis ministros que me muestren todas las tierras que están listas para ser definidas porque necesitamos hacer la demarcación rápido, antes de que se apoderen de ellas, antes de que alguien invente documentos falsos, escrituras falsas y digan que son dueños de la tierra", afirmó Lula en su discurso.
Lula estuvo en Raposa Terra do Sol, un territorio indígena que fue demarcado durante la primera presidencia del líder del Partido de los Trabajadores (PT). La demarcación de este territorio logró expulsar la agricultura ilegal de arroz que se había expandido por la zona.
En enero el mandatario estuvo en la Reserva Indígena Yanomami, desde donde denunció al expresidente Jair Bolsonaro por el genocidio al pueblo indígena Yanomami.
Durante su gobierno Bolsonaro redujo las políticas para fiscalización en los territorios indígenas y permitió el avance de miles de garimpeiros (mineros ilegales) miembros de organizaciones dedicadas a la minería ilegal en los ríos de la Amazonia.
Durante estos últimos años el avance de la minería ilegal fue tal que impactó en la salud de cientos de indígenas con la contaminación de las aguas con mercurio. En esta línea, Lula remarcó que los pueblos originarios tienen derecho a desarrollarse dentro de sus tierras ancestrales.
"Cuando dicen que los indígenas están ocupando 14% del territorio nacional, deberían recordar que han tenido el 100% del territorio nacional; son los otros lo que ocupan el 86%", dijo el presidente brasileño.
Lula advirtió que la minería ilegal está completamente prohibida y que será combatida por su gobierno.
"Si hay oro en Roraima, en la tierra indígena, ese oro no es de nadie, está ahi porque la naturaleza lo puso y nadie tiene derecho de sacarlo sin la autorización de los indígenas de Brasil", indicó el mandatario.
El mandatario brasileño sumó a sus propuestas la inclusión de la producción agrícola dentro del Programa Nacional de Alimentos que administra el gobierno para comprar a los pequeños productores.
(Vía Latinoamérica Piensa)