La recuperación de la operación durará al menos tres semanas, periodo durante el cual Lula cancelará su agenda de viajes oficiales y trabajará desde la residencia oficial presidencial, el Palacio de la Alvorada, en Brasilia.
Esta semana, el presidente se mostró optimista con la operación y la recuperación posterior y avisó de que nadie lo verá usando un andador, porque su fotógrafo oficial no quiere registrar ese tipo de imágenes.
Según el Gobierno, Lula sólo retomará su agenda internacional a finales de noviembre, cuando viajará a Dubái para participar en la cumbre COP28 sobre el clima.
Con información de Sputnik