Según un informe médico publicado por el equipo del hospital, los resultados de las pruebas estaban dentro de los límites normales, detalló el portal G1.
Tras su salida del hospital, el líder brasileño deberá permanecer en reposo por recomendación de los profesionales de la salud, por lo que su agenda ha quedado momentáneamente suspendida.
El mandatario "canceló una parte de su agenda" debido al malestar, dijo a la AFP una fuente de la presidencia brasileña, que prefirió el anonimato.
Vértigo
Según un boletín del Hospital Sirio-Libanés, difundido por el gobierno, Lula presentó un "cuadro de vértigo, con diagnóstico de laberintitis" y "debe permanecer en reposo a lo largo del día".
Los exámenes de imagen y de sangre resultaron "todos dentro de la normalidad", señalaron los médicos.
El episodio es el más reciente problema de salud para el mandatario, que volvió al poder en enero de 2023, después de haber gobernado Brasil en dos periodos entre 2003 y 2010.
En el mes de diciembre fue operado de urgencia en Sao Paulo para drenar un hematoma causado por un accidente que sufrió en octubre, cuando se golpeó en la nuca al caerse en el baño de su residencia oficial.