“En dos años y medio, sacamos a 30 millones de personas del Mapa del Hambre. Este país está comiendo, creciendo y viajando de nuevo. Los vuelos están completos, tanto dentro como fuera del país”, celebró, en un mensaje que mezcló estadísticas con imágenes de un Brasil en movimiento.
Sueño económico y planes de vivienda
El mandatario no dejó de lado el plano económico. Volvió a insistir en que Brasil debe figurar entre las seis economías más grandes del mundo y, con tono casi desafiante, agregó: “Ya lo logramos una vez. Solo tenemos que creer”.
En cuanto a vivienda, prometió el lanzamiento del mayor plan nacional de construcción de la historia, mientras defendió la exención del Impuesto a la Renta para quienes ganen hasta 5.000 reales mensuales, proyecto que aún espera aprobación en el Congreso.
Otra de sus banderas es el programa Luz do Povo, que asegura electricidad gratuita a quienes consumen hasta 80 kilovatios. “Dedicamos dos años a reconstruir este país. Ahora estamos recogiendo los frutos”, sostuvo.
Minas Gerais como vitrina
La jornada en Minas Gerais también sirvió de escenario para mostrar inversiones. Lula confirmó que el Nuevo PAC destinará unos 9.000 millones de reales a proyectos de movilidad urbana, entre ellos la ampliación del metro de Belo Horizonte con dos nuevas estaciones.
En Montes Claros, inauguró el Agropark, enfocado en la producción de biocombustibles a partir de la palma de macaúba, con financiamiento estimado en 3.000 millones de reales. Y adelantó que regresará al estado para anunciar el programa Gás do Povo y una inversión de 446 millones en transporte público eléctrico.
Una narrativa de futuro
El discurso de Lula, entre la enumeración de programas y la apelación a la memoria de sus mandatos anteriores, se construyó como una promesa de continuidad y reparación. En sus palabras, el país dejó atrás la reconstrucción y entra en una etapa de cosecha.
“Este país está comiendo, creciendo y viajando de nuevo”, insistió, en una frase que buscó resumir no solo un balance de gestión, sino también un estado de ánimo nacional.