Además, hubo una propuesta destinada al público bolsonarista de aumentar la importancia de las carreras de los policías.
A la vez, habló de invertir en inteligencia más que en represión en la lucha contra el narcotráfico y en revisar las políticas que criminalizan a la población negra y LGBT+.
En su discurso, Lula también prometió estudiar la propuesta del concejal Eduardo Suplicy, uno de los fundadores del Partido de los Trabajadores (PT), de implementar una renta básica para todos los ciudadanos, sin importar ingresos ni si tiene o no empleo.
“Podemos implementar algún día la renta básica universal. Después de la pandemia y de la evolución tecnológica de este mundo loco digital hay una porción de la humanidad que cada vez tiene menos acceso al empleo. Alguien debe tener responsabilidad por ese empleo, y ese alguien es el Estado”, afirmó Lula.
Fue en respuesta al propio Suplicy, que se acercó al escenario del evento para protestar por no haber sido invitado por el coordinador de la campaña de Lula, el exministro Aloizio Mercadante, a discutir el plan de gobierno inicial.
Las directrices del gobierno también fueron abiertas en una página web para que la población pueda inscribirse y hacer sus propuestas.
El plan de gestión de cara a las elecciones del 2 de octubre fue elaborado por el PT y sus aliados, como el Partido Socialista Brasileño del exgobernador paulista Alckmin, Red, Partido Comunista do Brasil, Partido Verde, Solidaridad y Partido Socialismo y Libertad (PSOL).