Asimismo, Lula desmintió que la ley de cuotas haya provocado una disminución del nivel de las universidades, subrayando que los estudiantes beneficiados "tienen una tasa de permanencia de un 10 % superior al del resto de los estudiantes".
La primera versión de esta ley, sancionada en 2012, estipulaba una revisión en 2022 para ajustes y mejoras. Sin embargo, el proceso de revisión enfrentó resistencia en el Congreso Nacional, especialmente en un año electoral, debido a la preocupación por posibles reveses. Después de un período de intenso debate, el proyecto fue finalmente aprobado por el Senado en octubre de este año, tras su aprobación por la Cámara de Diputados.
La nueva legislación trae cambios significativos para fortalecer y ampliar el acceso a la educación superior. Entre los principales cambios, destacamos la modificación del mecanismo de admisión de los titulares de cuotas en las universidades federales, la reducción del límite de ingresos familiares para la reserva de plazas y la inclusión de los estudiantes quilombolas como beneficiarios de las cuotas.
Además, el texto sancionado establece que la ley sea monitoreada anualmente y sometida a una evaluación en profundidad cada diez años, asegurando su eficacia y adaptabilidad.