La tensión bilateral se intensificó tras la incautación del petrolero Skipper frente a las costas venezolanas el pasado 10 de diciembre, un hecho que Caracas calificó como un “robo” y que marca la primera captura de crudo venezolano por parte de Estados Unidos desde la imposición de sanciones en 2019.
En este contexto, el gobierno venezolano denunció un aumento significativo de la presencia militar estadounidense en el Caribe y rechazó las acusaciones de Washington sobre el envío de narcóticos a territorio norteamericano. Según datos oficiales, en lo que va del año se registraron más de 20 operaciones militares estadounidenses en el Caribe y el Pacífico, con casi 90 muertes como resultado.
Las preocupaciones en la región crecieron luego de que Trump insinuara que las acciones podrían extenderse a Colombia y México. De acuerdo con el presidente de la Asamblea Nacional venezolana, Jorge Rodríguez, actualmente el 22 % de las fuerzas navales estadounidenses se concentran en el Caribe, en un despliegue que calificó de inédito.