El pasado 10 de octubre, el líder bielorruso, Alexandr Lukashenko, dijo que Minsk recibió por canales extraoficiales el aviso de un posible ataque desde Ucrania.
El presidente calificó de "locura" esos planes, al señalar que lo último que necesita Ucrania es un segundo frente en sus fronteras del norte, pero constató que "el proceso ha empezado". Según el presidente, es Occidente el que busca desatar esa guerra, para involucrar a Bielorrusia.
El mandatario advirtió de que habría una respuesta contundente si se viera atacado el territorio bielorruso y anunció que Minsk y Moscú procedieron al despliegue de tropas conjuntas ante una escalada de las tensiones en las fronteras occidentales del Estado de la Unión conformado por Rusia y Bielorrusia.
A su vez, la Unión Europea llamó a Minsk a no participar de ningún modo en el conflicto en Ucrania y dejar de prestar su territorio para realizar ataques aéreos y de drones contra Ucrania.
(Vía Sputnik)