Melilla: una matanza "bien resuelta"
Las cifras son provisionales porque hay muchos heridos graves, pero al menos una treintena de seres humanos murieron en la madrugada del 24 al 25 de este mes tratando de saltar la valla que separa Nador de Melilla. A la espera de la investigación que reclaman las ONGs españolas y marroquíes, no sabemos cómo murieron, pero las imágenes de heridos y detenidos amontonados en un solar, rodeados por policías del país vecino, que solo se acercan a sus cuerpos inermes para propinarles un golpe adicional, producen un escalofrío moral. Hay asimismo imágenes, en el lado español, de “devoluciones en caliente”, violentas e ilegales, y de golpes propinados por la policía marroquí a los pocos que habían conseguido cruzar la frontera. No hay duda, en definitiva, acerca de la inhumanidad, el desprecio por la vida y la complicidad de las respectivas fuerzas de seguridad; ni de su responsabilidad criminal.