La resolución se presenta ante la Asamblea cada año y en esta ocasión, el documento estuvo copatrocinado por Azerbaiyán, Bielorrusia, Venezuela, Camboya, Corea del Norte, República Centroafricana, Cuba, Guinea Ecuatorial, Laos, Mali, Nicaragua, Pakistán, Sudáfrica, Sudán, Siria, y Vietnam.
Dicha resolución refleja la preocupación de los Estados por "cualquier forma de glorificación del movimiento nazi, el neonazismo y los antiguos miembros de la organización Waffen SS, incluida la erección de monumentos y memoriales y la celebración de manifestaciones públicas con el fin de glorificar el pasado nazi, el movimiento nazi y el neonazismo".
Los autores del documento también señalaron que está aumentando el número de "casos de profanación o destrucción de monumentos erigidos en honor de quienes lucharon contra el nazismo durante la Segunda Guerra Mundial, así como los casos de exhumación ilegal o traslado de sus restos".
La resolución pide a los Estados que "elaboren y apliquen planes de acción nacionales para eliminar el racismo, la discriminación racial, la xenofobia y las formas conexas de intolerancia", con el fin de vigilar cualquier manifestación de "nazismo, neonazismo y negación del Holocausto". El texto también recomienda prohibir cualquier conmemoración del "régimen nazi, sus aliados y sus organizaciones aliadas".
(En base a RT)