Concretamente, el presidente de Turquía asegura que Suecia se niega a extraditar a 30 de estos militantes, que son reclamados por Ankara.
Además, expresó que Turquía ya ha cometido el error de permitir el ingreso a la OTAN a una nación enemiga y que “a un musulmán no se lo puede morder dos veces”.
Estas declaraciones refieren a Grecia. "Este error se cometió ya una vez con Grecia. Grecia y Francia dejaron la OTAN y, desafortunadamente, dijimos sí a su entrada posterior. A un musulmán no se lo puede morder dos veces", dijo Erdogan.
Sobre una visita que las delegaciones de ambos países escandinavos planean hacer a Turquía el próximo lunes, Erdogan afirmó que “no servirá de nada”.
En ese sentido, agregó que su país “lleva años luchando contra el terrorismo” y que nunca ha recibido por parte de sus aliados occidentales la empatía y el apoyo que Ucrania ahora recibe desde que fue invadida por Rusia.
Los militantes y políticos señalados como “terroristas” por Turquía pertenecen al Partido de los Trabajadores de Kurdistán (PKK), una organización guerrilla activa en ese país y que considerada como promotora del terrorismo por parte de Estados Unidos y la Unión Europea.
Sin embargo, las milicias kurdas de Siria son apoyadas por el país norteamericano en su lucha contra el yihadismo.
De acuerdo con informes de varios medios, el Consejo de la OTAN no ha podido redactar la resolución necesaria para iniciar el proceso de adhesión de Finlandia y Suecia a la alianza militar, debido al bloqueo de Turquía.