De Moraes había sido objeto de virulentos y permanentes ataques del bolsonarismo antes y durante la campaña electoral, en la que fue acusado, sin prueba alguna, de maniobrar para favorecer a Lula.
Tras conocerse la condena, el líder ultraderechista tachó el fallo de “puñalada en la espalda” y señaló que apelará ante la corte suprema.
“No estoy muerto, vamos a seguir trabajando. Mi apelación será ante el Supremo Tribunal Federal”, afirmó Bolsonaro a periodistas en Belo Horizonte, al sureste de Minas Gerais, estimando que con la decisión judicial, Brasil se encamina “hacia una dictadura”.
También está esperanzado en la posibilidad ya anticipada por algunos de sus correligionarios políticos de que el Congreso apruebe un proyecto de ley amnistiando a los condenados por delitos electorales en 2022, que lo beneficiaría y lo volvería a habilitar políticamente.
Fuente: Con información de Página12