Tras conocerse la decisión de disolver el Parlamento el comando conjunto de las Fuerzas Armadas y la Policía Nacional se desmarcaron y desconocieron la autoridad del presidente. Advirtieron que no acatarán ruptura alguna del orden constitucional.
"Cualquier acto contrario al orden constitucional establecido, constituye una infracción a la Constitución y genera el no acatamiento por parte de las Fuerzas Armadas y Policía Nacional del Perú", expresaron dichas instituciones en un comunicado, en el que invocaron a la ciudadanía a mantener la calma.
El texto reconoce que el artículo 134 de la Constitución establece que el presidente de la República está facultado para disolver el Congreso, si este ha censurado o negado su confianza a dos Consejos de Ministros.
Castillo decretó un toque de queda nacional, tras disolver el Legislativo para convocar a nuevas elecciones parlamentarias, justo el día en que enfrentaba una tercera moción parlamentaria para deponerlo.
Casi simultáneamente trascendió la dimisión del comandante general del Ejército de Perú, Walter Córdova Alemán, alegando razones personales, a quien siguieron varios ministros, en su mayoría fundamentando su decisión en rechazo a lo que calificaron de "golpe de Estado".
A despecho de la medida, el Congreso realizó la votación anunciada y destituyó a Castillo, quien tiene seis investigaciones fiscales abiertas por presunta corrupción.
El mandatario peruano invocó semanas atrás la Carta Interamericana de la Organización de los Estados Americanos (OEA), alegando una supuesta componenda legislativa, judicial y mediática para deponerlo.
(Vía Sputnik)