Petro amplió su crítica hacia las acciones de Washington, argumentando que la decisión viola las normas de inmunidad en que se basa el funcionamiento de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) y su Asamblea General.
"El que se me quite la visa por pedirle al Ejército de EE.UU. y de Israel que no apoyen un genocidio... demuestran que el gobierno de EE.UU. ya no cumple con el derecho internacional," afirmó el presidente, para luego añadir: "La sede de Naciones Unidas no puede continuar en Nueva York."
El origen de la decisión: acusaciones de "acciones incendiarias"
La revocación del visado fue comunicada por el Departamento de Estado de EE. UU., que justificó su acción alegando que las recientes declaraciones de Petro constituían "acciones imprudentes e incendiarias" e incitaban a la violencia.
La controversia escaló luego de que el presidente, durante su estadía en Nueva York, participara en una protesta contra el primer ministro Benjamín Netanyahu, donde pidió a los soldados del Ejército de EE. UU. no apuntar sus fusiles "contra la humanidad" y desobedecer la orden del Trump, en referencia a la situación en Gaza.
El mandatario concluyó su declaración personal con un mensaje sobre la libertad: "Soy libre y todo ser humano debe ser libre en la Tierra."