No obstante, el mandatario ruso al hablar en la sesión plenaria del Club Valdái, responsabilizó a las potencias occidentales de la escalada del actual conflicto y expresó que "El que siembra viento cosechará tempestades”.
Dijo, por otra parte que "en los últimos años, y especialmente en los últimos meses, Occidente ha tomado una serie de medidas para escalar", y mencionó en particular la desestabilización de los mercados mundiales de alimentos y energía.
De acuerdo al presidente ruso, "hay esencialmente dos caminos para la humanidad ahora: o continuar acumulando una carga de problemas que inevitablemente nos aplastarán a todos, o todos juntos tratar de encontrar soluciones, aunque no ideales, pero que funcionen, capaces de hacer que nuestro mundo más estable y seguro".
Descartó, en otro momento, que Rusia tenga un sentimiento antioccidental y puntualizó: "Rusia, siendo una civilización independiente y original, nunca se ha considerado y no se considera un enemigo de Occidente. americanofobia, anglofobia, francofobia, germanofobia son los mismas formas de racismo que la rusofobia y el antisemitismo, sin embargo, como cualquier manifestación de xenofobia".