La reacción de Rusia
El Ministerio de Relaciones Exteriores ruso exigió a Estados Unidos que garantice un trato “humano y digno” a los tripulantes, al confirmar que entre ellos había ciudadanos rusos. En un comunicado oficial, la Cancillería reclamó el respeto estricto de sus derechos y que no se obstaculice su “rápido regreso a la patria”.
Además, Moscú elevó el tono de la protesta diplomática al denunciar que la incautación constituye una grave violación del derecho internacional. “El abordaje y la incautación efectiva de un buque pacífico por parte de militares estadounidenses en alta mar, así como la captura de la tripulación, no pueden interpretarse sino como una flagrante violación de los principios y normas fundamentales del derecho marítimo internacional y la libertad de navegación”, afirmó el ministerio.
En medio de la escalada, el gobierno ruso informó un gesto de distensión. La portavoz de la Cancillería, María Zajárova, anunció que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, decidió liberar a dos ciudadanos rusos que integraban la tripulación del Marinera. La medida se adoptó, según precisó, en respuesta a una petición formal presentada por Moscú.
“Acogemos con satisfacción esta decisión y expresamos nuestro agradecimiento a los dirigentes de EEUU”, señaló Zajárova, al tiempo que indicó que las autoridades rusas comenzaron a trabajar “urgentemente” para garantizar el pronto retorno de los tripulantes liberados.