Según la empresa, información proveniente de fuentes públicas indicaba que Estados Unidos planeaba interceptar la embarcación de forma inminente. Ante este escenario, BurevestMarin instó a Washington a “actuar con moderación” y a permitir una resolución pacífica basada en el derecho marítimo internacional, advirtiendo sobre el riesgo para la tripulación en condiciones climáticas adversas.
Cancillería rusa
La Cancillería rusa también se pronunció sobre el caso y expresó su preocupación por lo que calificó como una “creciente y desproporcionada atención” de la Armada estadounidense hacia el Marinera. El Ministerio de Relaciones Exteriores de Rusia subrayó que el petrolero se encuentra a unos 4.000 kilómetros de la costa de Estados Unidos y navega en aguas internacionales del Atlántico Norte.
“Esperamos que los países occidentales, que declaran su compromiso con la libertad de navegación en alta mar, comiencen a centrarse en sí mismos al implementar este principio”, señaló Moscú en un comunicado oficial.
Supuestos vínculos con Venezuela
Por su parte Reuters añadió que Estados Unidos estaría intentando incautar el petrolero, que tendría vínculos con Venezuela y que anteriormente era conocido como Bella-1. Según funcionarios estadounidenses, el buque habría logrado evadir un “bloqueo” marítimo de petroleros autorizados y se habría negado a los intentos de abordaje de la Guardia Costera, incluso mientras un submarino y un buque de guerra rusos operaban en las cercanías.
La posible incautación del Marinera amenaza con aumentar las tensiones entre Washington y Moscú, en un contexto de alta sensibilidad geopolítica y con el operativo aún en desarrollo.