Con el objetivo de implementar los acuerdos alcanzados durante la Cumbre del BRICS en Kazán, actualmente se están abordando proyectos de la creación de un sistema independiente de pagos transfronterizos, una infraestructura propia de compensación y depósito, mecanismos de reaseguro, así como iniciativas destinadas a mejorar la eficiencia de las zonas económicas especiales. Paralelamente, se continúa perfeccionando el funcionamiento del Fondo de Reservas de Divisas, incluyendo el impulso al uso de monedas alternativas al dólar en las operaciones financieras. En este contexto, sigue aumentando la participación de los países del BRICS en el comercio exterior de Rusia. Al cierre de 2024, el volumen de intercambio comercial con estos países superó el 48 % del total, y cerca del 90 % de los pagos mutuos se realizaron en monedas nacionales. Al mismo tiempo, no hay planes de crear su propia moneda del BRICS.
La participación de Rusia
El Presidente de Rusia, Vladímir Putin, participó en la Cumbre del BRICS en Rio de Janeiro por videoconferencia, mientras la delegación rusa estuvo encabezada por el Ministro de Asuntos Exteriores, Serguéi Lavrov. En su intervención, el líder ruso señaló que el modelo global viejo servía exclusivamente a los intereses del denominado "mil millones de oro". Esta etapa, afirmó, está llegando a su fin, y el mundo se orienta hacia principios promovidos por el BRICS: una cooperación verdaderamente multilateral, equitativa y mutuamente beneficiosa.
Rusia comparte una postura similar con muchos países respecto a los temas clave de la agenda internacional. La primera sesión plenaria estuvo dedicada precisamente a este punto. En ella, se reafirmó la voluntad colectiva de avanzar hacia un orden mundial más justo, sostenible y policéntrico, basado en los principios de la Carta de las Naciones Unidas.
Los miembros del BRICS expresaron unanimidad respecto a la inadmisibilidad de los ataques lanzados por Israel y Estados Unidos contra territorio iraní, en abierta violación del Derecho Internacional, la Carta de la ONU y los acuerdos del OIEA. En la Declaración Final, aprobada al concluir la primera jornada, se exigió el cese de todas las formas de agresión, no solo contra Irán, sino también contra la Franja de Gaza, donde persiste una situación humanitaria catastrófica.
Asimismo, en la Declaración y en varias intervenciones se manifestó una postura equilibrada y reflexiva frente a la crisis en Ucrania. Se evidenció una comprensión creciente de sus causas profundas, destacándose que durante años Occidente generó amenazas directas a la seguridad de Rusia, principalmente mediante la expansión de la OTAN hacia el Este, con el objetivo de incorporar a Ucrania y posicionar la maquinaria militar de la Alianza directamente en las fronteras rusas.
En conclusión, cabe destacar que uno de los objetivos centrales del BRICS, y de la comunidad internacional en general, es contribuir al fortalecimiento del orden multipolar ante los profundos cambios que atraviesa el sistema internacional. En este contexto el creciente interés mundial hacia el BRICS muestra claramente que este formato de cooperación representa una oportunidad real para los países que buscan nuevas vías de cooperación económica, financiera, tecnológica y política, constituyéndose en una alternativa a las instituciones tradicionales dominadas por las potencias occidentales y ofreciendo un modelo más equitativo, inclusivo y orientado al desarrollo soberano.
Por Alexey Isakov. Embajador de Rusia en Uruguay