El ministerio precisó que, como resultado del ataque, se destruyeron las bases de drones, plantas de producción para la reparación de equipos militares, así como instalaciones ferroviarias que sirven para la llegada de armas a Ucrania.
Incursión en Rusia
La incursión del 2 de marzo fue reivindicada por un grupo que se hace llamar Cuerpo de Voluntarios Rusos (RDK, por sus siglas en ruso). El jueves pasado, incursionó en el territorio del pueblo de Liubechane, del distrito de Klímovski, en la provincia de Briansk, y abrió fuego contra un automóvil.
Ese mismo día por la noche, el Servicio Federal de Seguridad de Rusia reportó que el comando fue expulsado hacia el territorio ucraniano, donde quedó sometido a un intenso bombardeo de artillería.
El ataque se saldó con dos civiles muertos y un niño herido.
Desde que Rusia lanzó su operación militar en Ucrania, varias regiones fronterizas, entre ellas Briansk, viven bajo alerta amarilla por amenaza terrorista y reportan periódicamente daños materiales y víctimas civiles por impactos de proyectiles lanzados desde el territorio ucraniano. Los aeropuertos de esta ciudad y otras diez, en el centro y el sur de la parte europea de Rusia, permanecen cerrados desde el 24 de febrero de 2022.
(Vía Sputnik)