De esta cumbre participa como invitado el mandatario de Brasil, Luiz Inácio Lula Da Silva, que además tendrá varios encuentros bilaterales.
"Llegamos a Hiroshima, para la reunión del G7, la primera en la que Brasil participa desde 2009", informó Lula en sus redes sociales.
También estará la Unión Europea (UE), y Japón invitó además a los gobernantes de India e Indonesia, entre otros, buscando acercarse a países en desarrollo en los que China realiza cuantiosas inversiones.
El avión de Biden aterrizó bajo la lluvia en una base estadounidense cerca de Hiroshima. El demócrata es el segundo presidente de su país, después de Barack Obama, en visitar esta ciudad arrasada por una bomba atómica lanzada por Estados Unidos en 1945, al término de la Segunda Guerra Mundial.
La invasión rusa contra Ucrania es un tema prioritario de la cumbre, en momentos en que Kiev sufre varios bombardeos con misiles y tras meses de feroces combates en Bajmut, en el este, y en otras ciudades en la línea de frente.
"Nosotros resguardamos los valores compartidos incluyendo el apoyo al pueblo de Ucrania que defiende su soberanía territorial y lucha para que Rusia sea responsabilizada por su brutal agresión", dijo Biden al reunirse con Kishida.
Estados Unidos y sus aliados han enviado armas a Ucrania para apuntalar su defensa, pero la anunciada contraofensiva de las fuerzas de Kiev no se ha concretado.
El presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, tiene previsto dirigirse al grupo por videoconferencia.
El asesor de seguridad nacional de la Casa Blanca, Jake Sullivan, señaló que los gobernantes buscarán endurecer la batería de sanciones contra Rusia, que según cifras oficiales causaron una contracción de 1,9% en la economía rusa en el primer trimestre.
Y más tarde, un funcionario de alto cargo de la administración Biden anunció que las medidas que impulsará Washington apuntan a "restringir de manera importante el acceso de Rusia a los productos necesarios para sus capacidades de combate".
Estados Unidos prohibirá concretamente las exportaciones estadounidenses a 70 entidades en Rusia y otros países, y aplicará 300 sanciones contra objetivos diversos y variados, "personas, organizaciones, barcos y aviones", en Europa, Medio Oriente y Asia.
EEUU busca "presionar el sector financiero (ruso) y la capacidad rusa de producción de energía a mediano y largo plazo", señaló el alto responsable de la Casa Blanca, que insistió que se trata también de "mantener el congelamiento de los activos soberanos" rusos.
(Vía Página 12)