El viernes, el primer ministro belga, Alexander de Croo, y el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, visitaron el cruce fronterizo de Rafah, ubicado entre Egipto y la Franja de Gaza, donde, en su declaración conjunta, pidieron un alto el fuego permanente en el enclave palestino.
Ante esto los embajadores de Bélgica y España en Tel Aviv, Jean-Luc Bodson y Ana María Salomón Pérez, respectivamente, serán convocados al Ministerio de Exteriores israelí por las declaraciones de los jefes de Gobierno de ambos países sobre el conflicto entre Israel y el movimiento palestino Hamás, declaró el canciller israelí, Eli Cohen.
Bélgica aclara
Por su parte, el primer ministro belga, Alexander de Croo, insistió en su postura "equilibrada" sobre Gaza, subrayando que Bélgica condena los ataques terroristas de Hamás y reconoce el derecho de Israel a defenderse en el marco del derecho internacional, pero se opone a "la matanza de civiles por ambos lados" del conflicto.
"Dije que la ayuda humanitaria no llega (a la Franja de Gaza) debido a problemas por parte de Israel. Esto no es una opinión, es un hecho. (...) Invitaremos al embajador israelí en Bélgica a tomar un café y repetiremos nuestra posición", dijo De Croo a la agencia de noticias Le Soir.
Este viernes 24 de noviembre entró en vigor la tregua humanitaria de cuatro días que el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, negoció con el movimiento palestino Hamás, que gobierna la Franja de Gaza, tras semanas de hostilidades.
El acuerdo de tregua, pactado con la mediación de Catar, estipula la liberación de 50 rehenes israelíes, mujeres y niños en su mayoría, a cambio de 150 prisioneros palestinos y el ingreso de ayuda humanitaria, suministros médicos y combustible a la Franja de Gaza.
(En base a información de Sputnik)