El pasado sábado un soldado uruguayo murió en un ataque de los rebeldes del Movimiento 23 de Marzo (M23) que lanzó una ofensiva sobre la ciudad de Goma, que finalmente cayó en sus manos. Otros cuatro militares resultaron heridos.
El papa preocupado
Por su parte el papa Francisco expresó su “preocupación por el empeoramiento de la situación de seguridad en la República Democrática del Congo” y exhortó “a todas las partes del conflicto a aplicar esfuerzos para poner fin a los combates y proteger a los civiles en las zonas afectadas por las operaciones militares”.
Indicó que sigue con alarma "los acontecimientos en la capital, Kinsasa", y confía en que cese lo antes posible "cualquier forma de violencia contra las personas y los bienes".
"Mientras rezo por el restablecimiento de la paz y la seguridad, invito a las autoridades locales y a la comunidad internacional a resolver el conflicto por medios pacíficos", subrayó Francisco.
Varios medios informaron que manifestantes en la capital de la RDC atacaron las embajadas de Francia, Bélgica, Países Bajos, Ruanda y Uganda, exigiendo una mayor participación internacional para resolver las tensiones en el este del país.