Cuando Medvedev habla de “la mano muerta” hace referencia a un sistema de defensa automatizado desarrollado en la Unión Soviética que, de acuerdo con las declaraciones hechas por el propio gobierno ruso a inicios de los 2000, continúa operativo. Este sistema, cuyo nombre oficial es “Perimetr” está programado para lanzar de forma automática un ataque masivo de misiles intercontinentales bajo la premisa de destrucción total en caso de percibir que Rusia se encuentra bajo ataque nuclear y luego de cumplir con los parámetros establecidos y ante la ausencia de una contraorden desde el sistema de seguridad interno.
Por otro lado, Trump habló de la movilización de dos submarinos nucleares, aunque no hizo la salvedad de si se trata de los submarinos que portan misiles balísticos Trident (nucleares) y que pueden lanzar un ataque a 7.400 km de distancia, por lo que no precisan ni siquiera acercarse, o de submarinos SSGN con misiles dirigidos Tomahawk (no nucleares), que precisan acercarse a 1.800 km del objetivo, y esta conveniente confusión se da porque los dos tipos de submarinos son impulsados por energía nuclear.
El respaldo de Rusia
Por lo pronto Rusia ha respaldado las declaraciones de Medvedev, pero ha afirmado que solamente el presidente Putin es el vocero oficial de las relaciones exteriores de la Federación, dejando entrever que no han tomado con mucha seriedad la amenaza del presidente de los Estados Unidos. Sin embargo, varias organizaciones han llamado a estar alerta y hacerle seguimiento a la situación entre los dos países.