"El paquete contiene prohibición del transporte marítimo de petróleo ruso a terceros países por encima del límite del precio del petróleo y prohibición de los servicios relacionados. (...) Prohibición ampliada de la importación de bienes: productos de acero, pasta de madera, papel, maquinaria y aparatos, productos químicos, plástico, cigarrillos, etc.", señaló la Presidencia checa.
El nuevo paquete también prohíbe la prestación de servicios informáticos, de ingeniería y jurídicos a entidades rusas, así como una nueva prohibición de las exportaciones tecnológicas.
Además, se incluye una "ampliación del régimen de sanciones a Jersón y Zaporozhie, nuevos criterios para eludir las sanciones y nuevas listas", añadió la Presidencia.
Por su parte, el jefe de la diplomacia europea, Josep Borrell, espera que el octavo paquete de sanciones contra Rusia se apruebe esta semana.
"Espero que tengamos un acuerdo del Consejo sobre el nuevo paquete propuesto por la Comisión Europea para el fin de la sesión plenaria", apuntó Borrell al intervenir en la sesión plenaria del Parlamento Europeo en Estrasburgo.
Agregó que los representantes permanentes de los países de la Unión Europea trabajaron de manera activa y continúan su trabajo sobre el paquete de restricciones.