En materia de “palos” puso la mira en Brasil y en las elecciones presidenciales que se realizarán en el mes de octubre. “El caso de Bolsonario es muy difícil”, dijo. “Las payasadas de Bolsonaro son muy difíciles de admitir para un liberal. Ahora, entre Bolsonaro y Lula, yo prefiero a Bolsonaro”.
Y siguió. “Hay una especie de enamoramiento con Lula, sobre todo en Europa”, dijo, y se esmeró en recordar que Lula “estuvo preso”, que enfrentó condenas “por ladrón”.
De lo que se olvidó el ganador del Premio Nobel de Literatura 2010 es que la propia justicia de Brasil, luego de sacarse de encima a algún personaje siniestro, revisó la investigación, consideró irregular todo el procedimiento y dictaminó la nulidad de la condena.
Pese a este conveniente olvido, hay que reconocer que también fue crítico con Bolsonaro, especialmente con su disparatado manejo de la pandemia: “Es un disparate, es absurdo enfrentarse de la manera en que lo ha hecho. Me parece una absoluta irresponsabilidad”.
Los “palos” críticos también fueron para los presidentes de Perú, Pedro Casitillo, y de México, Andes Manuel López Obrador. "América Latina va mucho peor; la situación no puede ser más trágica. Es muy difícil ser optimista frente a una América Latina que está paralizada por las nuevas dictaduras o a punto de hundirse nuevamente en un período de violencia, que es lo que puede ocurrir en Centroamérica, en Colombia o en Brasil".
“La historia nos empuja en alguna lección, siempre hemos luchado por lograr el progreso y sin embargo el progreso está aquí, está a nuestro alcance y votamos mal”, dijo también. “Me refiero a los peruanos, que es el caso más triste. Tuvimos elecciones tristes y votamos por lo peor. Votamos absolutamente por lo peor. ¿Han escuchado ustedes al presidente de Perú? ¿Han sentido la vergüenza que he sentido yo escuchándolo en la televisión? ¿En la radio? Un presidente de un país moderno es una vergüenza. Y yo como peruano lo reconozco inmediatamente, no podemos tener presidentes así y pensar en el progreso. (…) Se equivocaron, radicalmente, fue una gravísima invocación de los peruanos”.
“Pero en conjunto digamos, en un momento en el que los países aprovechan para tomar la buena dirección. Creo que nuestro continente está profundamente equivocado y que está eligiendo las peores opciones, de una manera general. Qué es lo que pasa en América Latina, digamos, en estos momentos en que los países pueden elegir ser prósperos o quedarse atrás América Latina está eligiendo mal. Hay algunos países que están menos mal que otros, pero la verdad es que en general el continente va en la mala dirección”, agregó.
lacalle y vargas llosa.jpg
El encuentro de Vargas Llosa con Luis Alberto Lacalle.
En esa línea de “buenas elecciones”, aprovechó para elogiar al "sosegado" Uruguay. “Realmente es maravilloso llegar a Uruguay y encontrarse con una democracia que funciona. Un país que es sosegado dentro del contexto latinoamericano. Un país que es tranquilo, un país donde las leyes funcionan, donde los gobiernos trabajan por la mayoría. Ese es el ejemplo que hay que seguir en América Latina. Ojalá hubiera muchos uruguayos, ojalá hubiera muchos ejemplos como el de Uruguay. Hay muy pocos, desgraciadamente. Uruguay es un caso sin ninguna duda ejemplar”.