Previamente, el presidente Nicolás Maduro repudió los intentos de deponer gobiernos por medio de la CIA, dado el historial acumulado en la región. "No a los golpes de Estado dados por la CIA, que nos recuerdan tanto a los 30.000 desaparecidos en los golpes de Estado contra Argentina, al golpe de Estado de Pinochet y los 5.000 jóvenes asesinados y desaparecidos. ¡Hasta cuándo golpes de Estado de la CIA! América Latina no los quiere, no los necesita y los repudia", afirmó Maduro. El mandatario sostiene que su país es víctima de una "guerra multiforme" orquestada desde EE.UU. con el fin de imponer un Gobierno "títere" para "robarle el petróleo, el gas, el oro y todos los recursos naturales".
En referencia al alegato esgrimido por Trump para justificar las operaciones, según el cual Venezuela habría "vaciado sus prisiones" para enviar migrantes a EE.UU., las autoridades venezolanas advirtieron que estas expresiones "persiguen estigmatizar a la migración venezolana y latinoamericana, alimentando discursos xenófobos y peligrosos".
Finalmente, Venezuela informó que interpuso formalmente la denuncia de estos hechos en la reunión extraordinaria de cancilleres de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac) celebrada esta jornada. Anunció además que este 16 de octubre hará lo propio ante la Secretaría General y el Consejo de Seguridad de la ONU, donde demandará nuevamente "la rendición de cuentas" a Washington y exigirá "la adopción de medidas urgentes que impidan una escalada militar en el Caribe". Estas denuncias se suman a las que ya había realizado por las acciones militares y bombardeos que Washington realiza en aguas cercanas a su territorio bajo el argumento de combatir el narcotráfico, operaciones que Caracas ha calificado de "agresión".