Murió María Elena Curbelo: militante social, médica y tupamara
Hoy, en la localidad de Bella Unión, murió María Elena Curbelo. Desde su niñez, su vida estuvo marcada por la enfermedad y el sufrimiento. Desde su nacimiento padeció mielomeningocele, una dolencia que se conoce como espina bífida. Durante su infancia debió soportar quince operaciones, en las cuales se jugaba literalmente la vida. Tal vez por esos padecimientos, por sentir el dolor en carne propia y por conocer la solidaridad desde muy cerca, fue desarrollando el carácter férreo y humano que la caracterizó. Fue llamada en los ’50 la «niña prodigio», por haber sido premiada por el programa «Martini Pregunta» con el máximo galardón, respondiendo preguntas sobre La Ilíada. Venciendo todos los obstáculos cursó la carrera de médica y muy joven animó los comités de solidaridad que apoyaban las marchas cañeras que venían desde el norte. Reconocida militante de la lucha obrero estudiantil, superando sus graves problemas de motricidad, estuvo en primera línea en la defensa de UTAA, de los gremios de la carne y del Frigorífico Nacional. A partir de fines de los ’60 se integró al Movimiento de Liberación Nacional (Tupamaros) y en 1972 fue capturada conociendo la tortura y la cárcel hasta 1985. Sabedores de su dolencia, los verdugos pusieron especial saña en aplicarle picana eléctrica en su médula espinal, desprovista de cubierta ósea, lo que soportó con estoicismo. En el penal de Punta Rieles, fue escogida para ser una de las rehenes que permanecieron años incomunicadas. A tal punto llegó su padecimiento físico, que al momento de su libertad la foto del pasaporte la tuvieron que hacer postrada en una camilla.