Más adelante publicaría otro post donde se lee en español y ruso «No a la guerra».
Para Oreiro, Rusia «es un amor, mi segunda casa, algo que descubrí que era recíproco cuando tenía 20 años», tanto que siente fue rusa «en otra vida», según reveló en septiembre pasado en una entrevista concedida al programa Destino Rusia (Sputnik).
El vínculo de la actriz, bailarina, cantante, conductora, diseñadora de moda, modelo y empresaria con dicho país, nace en 1999 a través del desembarco de la telenovela argentina «Muñeca Brava» que protagonizó junto a Facundo Arana.
«Cuando llegué a Rusia no podía creer que tan lejos había gente parecida a mí, tan cercana, cariñosa y amable. Pensé que era una moda, que iba a pasar porque en ese momento estaba la telenovela y les gustaba mi personaje. Pero después me conocieron. Yo no dejé de viajar nunca y cada vez que iba había más gente, nuevas generaciones», reveló.
A lo largo de dos décadas, brindó numerosos recitales, participó de la ficción rusa Al Ritmo del Tango (2005), condujo el Festival de Cine Internacional de Moscú en 2016 y fue multipremiada.
«Yo soy uruguaya, argentina y rusa porque tengo una relación con los tres países profunda, sincera y muy cercana», sentenció en aquel entonces.
En 2020 se lanzó el documental Nasha Natasha («Nuestra Natalia») que retrata una gira de la actriz uruguaya en dicho país.