Un gigante descubierto gracias a dos huesos
Los restos fósiles fueron encontrados durante la década de 1980 por Guillermo Sena y Daniel Montano, quienes pescaban cerca de un pequeño acantilado sobre la margen oeste del río Uruguay cuando hallaron las vértebras.
Décadas más tarde, los científicos analizaron cuidadosamente las piezas mediante mediciones de precisión y las compararon con fósiles de numerosos titanosaurios sudamericanos. También realizaron un análisis filogenético —que permite reconstruir el parentesco entre especies— utilizando el software TNT.
Los resultados confirmaron que aquellos dos huesos pertenecían a una especie completamente desconocida hasta ahora.
Según explicó Daniel Perea, el Mesetasaurus protector habría alcanzado unos 10 metros de longitud, convirtiéndose en uno de los grandes herbívoros que habitaron el actual territorio uruguayo.
Un homenaje a José Artigas
El nombre de la nueva especie no fue elegido al azar.
El término "protector" rinde homenaje a José Gervasio Artigas, conocido como el Protector de los Pueblos Libres, ya que la antigua capital artiguista se encontraba a pocos kilómetros del sitio donde aparecieron los fósiles.
Por su parte, "Mesetasaurus" hace referencia a la Meseta de Artigas, el lugar donde fueron encontrados los restos.
El hallazgo cambia lo que se sabía sobre la prehistoria uruguaya
Hasta ahora, Uruguay contaba con una única especie propia de dinosaurio saurópodo: el Udelartitan celeste.
Sin embargo, el descubrimiento del Mesetasaurus protector demuestra que el territorio albergó una diversidad mayor de titanosaurios de la que se conocía y confirma la presencia de los llamados aeolosaurinos, un grupo de dinosaurios de cuello largo que habitó exclusivamente el Cretácico Tardío.
Este dato permitió resolver otro antiguo interrogante de la paleontología nacional, la verdadera antigüedad de la Formación Guichón, una unidad geológica del noroeste uruguayo donde aparecieron los fósiles.
La Formación Guichón es más reciente de lo que se creía
Durante años existieron dudas sobre la edad de estas rocas.
Los investigadores compararon la fauna fósil de la Formación Guichón con 36 formaciones geológicas de Uruguay, Argentina, Brasil, Chile, África y Madagascar, analizando la presencia de 46 grupos distintos de animales prehistóricos.
El estudio concluyó que la Formación Guichón tiene una estrecha relación con las formaciones Allen y Los Alamitos, en la Patagonia argentina.
Esto permitió establecer que las rocas donde apareció el Mesetasaurus protector tienen una antigüedad de entre 83 y 86 millones de años, varios millones de años más jóvenes de lo que indicaban investigaciones anteriores.
Un descubrimiento que abre nuevas investigaciones
La nueva datación también modifica la interpretación de otros fósiles encontrados en la misma formación geológica.
Entre ellos figura el cocodrilo prehistórico Uruguaysuchus, que ahora podría haber vivido durante un período más tardío del Cretácico de lo que se pensaba.
Mientras tanto, los especialistas continúan estudiando restos de otros dinosaurios hallados en la Formación Guichón, incluidos terópodos —carnívoros— y ornitópodos, herbívoros bípedos.
Los investigadores consideran que estos futuros análisis permitirán reconstruir con mayor precisión cómo era el ecosistema que existía en el actual territorio uruguayo hace más de 80 millones de años, fortaleciendo el conocimiento sobre la evolución de la fauna prehistórica del sur de América.