Las nuevas exigencias planteadas se agrupan en cuatro secciones: vehículo, tecnología, conductores y seguridad de pasajeros. En el primer apartado se hizo referencia a los espacios entre la mampara y el pasajero, la cilindrada mínima que deberá tener el vehículo y la antigüedad del mismo. En lo referente al apartado de tecnología, se planteó la obligatoriedad de incorporar un sistema GPS en todas las unidades con control centralizado, y de la entrega de recibo por parte de los taxistas. También se habilitará el pago mediante tarjeta, incluida la STM que se usa en para los viajes en ómnibus. Por otra parte, los conductores deberán mejorar su sistema de libreta especial para taxímetro, adquirir formación en “conducción y relacionamiento” y usar uniforme de trabajo. La Intendencia también impondrá un límite de horas de conducción a los taxistas en pro de la seguridad vial. Otra medida integrada en este apartado es la creación de un sistema de “evaluación del desempeño de conductores por parte de los pasajeros”. Por último, en lo referente a seguridad y pasajeros, las autoridades plantearon implementar formas de asegurar que el pasajero viaje con el cinturón abrochado, tales como un sensor sonoro, de forma que el vehículo no se mueva hasta que esté abrochado el cinturón. También se planteó crear un sistema específico para proteger a los niños que viajen y la posibilidad de que las personas no videntes viajen con sus perros lazarillos.