La primera bomba
Una de las primeras bombas fue el chileno Eduardo Vargas. El delantero llegó como el pase del año, pero nunca llegó a estar a la altura de lo que se esperaba de él. Solo disputó 17 partidos con la camiseta de Nacional convirtiendo 3 goles. No llegó a completar el contrato, ya que entre el club y el jugador llegaron a un acuerdo para rescindir a los 6 meses.
Rómulo Otero: llegó desde Santos de Brasil como una figura estelar y jamás logró brillar. El venezolano llegó a disputar 41 partidos y solo convierto 4 goles. El jugador tenía buenos antecedentes debido a su buena pegada en pelota parada y gran técnica, pero jamás pudo demostrar sus cualidades en el tricolor. El club lo terminó cediendo a préstamo a Criciúma de Brasil y aún paga buena parte de su salario.
Juan Pablo Patiño: el colombiano, llegó de once Caldas como un lateral, rápido, preciso y con buen ataque. En Nacional jugó 12 partidos, mostró poco y nunca pudo acomodarse al fútbol uruguayo.
Matías de los Santos: llegó de Atlético Tucumán como una apuesta para la defensa tricolor. No tuvo casi oportunidad de mostrarse. Jugó solo 5 partidos con el tricolor completando apenas 255 minutos.
Hayen Palacios: el colombiano llegó de Atlético Paranaense llegó como lateral derecho y jugó muy poco. Jamás estuvo en consideración del técnico de turno. Apenas disputó 312 minutos en 6 encuentros.
Jhon Guzmán: el joven colombiano fue una apuesta del vicepresidente pero nunca jugó un partido oficial en Nacional. Solo ingresó 8 minutos en un encuentro amistoso frente a Deportes Concepción. piso en un partido oficial en Nacional, jugó apenas 8 minutos en un encuentro amistoso frente a Deportes Concepción. Es más, el jugador aún sigue en Nacional ya que no arregló su salida.
Estas son algunos de los jugadores que en un año y medio llegaron a Nacional y decepcionaron. Podemos sumarle a Juan de Dios Pintado, Mauricio Vera y varios más.
Pero la pregunta es: ¿decepcionaron los jugadores o la dirigencia?