La datación se ha determinado mediante la dendrocronología, ciencia que utiliza los anillos de los árboles como marcadores temporales. Así, se seleccionaron las piezas de madera que parecían haber sido cortadas por la acción de un hacha y fueron llevadas al laboratorio. Se tomó como referencia los años 992-993, periodo en el que se registró un insólito evento de rayos cósmicos que aumentó el carbono atmosférico. Este suceso quedó documentado en los árboles de todo el mundo e influyó en el desarrollo de los anillos de la madera.
En las piezas analizadas, origen de 127 muestras de Carbono 14, se podía leer el pico de carbono del anillo del año 993. Los expertos solo tuvieron que contar hacia el borde de la corteza para saber en qué año fue talado el árbol del que procedía la materia del instrumento nórdico.
Este estudio revela la primera fecha segura de la presencia vikinga en el continente americano. Eso sí, se desconoce todavía el momento exacto en el que cruzaron el océano Atlántico. Existen pocas pruebas arqueológicas sobre la tierra que llamaron como Vinlandia. Tan solo lo que relatan las sagas y alguna presencia fugaz en lugares como la isla de Baffin. La mejor evidencia es L’ Anse aux Meadows. Lugar que ahora sí goza de una punto fijo en la cronología.