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Pandemia más neoliberalismo: a contrapelo del mundo

Súbitamente el Covid-19 salió de la escena, ocupando su lugar la Ley de Urgente Consideración. Si la irrupción de la emergencia sanitaria ya era un problema mayúsculo, la intención de aplicar un programa ultraliberal en plena pandemia agrava la situación y nos pone ante un camino de imprevisibles derivaciones.

La breve conferencia brindada en el día de ayer por el presidente Lacalle Pou rompe abruptamente con una serie de apariciones públicas en las que el mandatario se presentó como administrador de las respuestas públicas ante la pandemia de Covid-19.

Si procuráramos definir en pocas palabras el desdoblamiento al que asistimos, podríamos decir que hasta ahora habíamos conocido al Lacalle epidemiológico y ahora, con el ingreso de la Ley de Urgente Consideración (LUC) afloró el Lacalle político o, más concretamente, el neoliberal, en la medida que la ley de marras es el intento de más audaz de revertir las políticas ensayadas en tres período de gobierno anteriores mediante un proyecto de más de 500 artículos.

Por lo mismo, es de interés prestar atención al intercambio que sostuvo el presidente con los periodistas al cabo de su intervención.

La ronda comenzó con el periodista de CarasyCaretas, quién recordó la alusión hecha por el presidente  cuatro de los ejes de la ley introducida en el parlamento, en el entendido que es un compromiso de campaña asumido y votado por la población.

Seguidamente observó que cuando la LUC fue concebida no existía la situación de emergencia en curso: no estaba la emergencia sanitaria ni las ollas populares. Dejó constancia de que el presidente es un hombre «que va a hacer los mandados», por lo que debe haber visto «el brutal aumento de los precios» que se constata en las grandes superficies y muchos almacenes, por lo que la pregunta fue cómo se acondicionaría ese programa de campaña a la nueva realidad.

Para el presidente se trató de «una buena pregunta», que le llevó a sintetizar que «lo urgente», a raíz de esta pandemia, «es más urgente», resaltando que algunas diferencias relativas a la educación se están profundizando y que en temas de seguridad pública «ustedes saben lo que está pasando» y porque en temas de trabajo y economía lo mismo. Y ni que hablar en lo que hace a la administración pública, a la que vinculó con «el déficit de febrero» con el que terminó la administración anterior, que obliga a optimizar los discursos del Estado para poder «aflojarle la cincha a los uruguayos» y hacer que se invierta más, generando más fuentes de trabajo. La conclusión que saca el presidente de la emergencia es que «es más urgente la ley de urgente consideración».

En definitiva, el presidente retomó su discurso de apertura, sin responder a la pregunta acuciante sobre el incremento del costo de vida. En cuanto a la segunda parte fue contundente, «ante la urgencia, más ley de urgencia». Es decir, si la LUC podía admitir algún gradualismo sin pandemia, debe aprobarse a marchas forzadas con la pandemia en curso. En la medida que era imposible repreguntar, quedó la incógnita acerca de cómo se frenaría la presión que se está ejerciendo sobre la demanda con el exorbitante incremento del costo de vida, con la destrucción de puestos de trabajo y el envío a seguro de paro de más de cien mil operarios, para citar sólo algunos de los ejemplos que se están constatando a diario.

La segunda pregunta, a cargo del periodista de El País estuvo dirigida a Robert Silva y se refirió a cuándo se iban a retomar las clases en las escuelas, teniendo en cuenta que los maestros visualizaban que a ese punto se podría llegar en setiembre, muy cerca del fin del año lectivo.

Pese a que la pregunta iba dirigida al presidente del Codicen, el presidente tomó la palabra expresando que no se trataba de una situación «homogénea», ya que hay alumnos que están cursando en las plataformas y otros que no. En consecuencia dijo que «no tenemos una fecha, tenemos un cronograma», añadiendo que lo que habrá serán menos vacaciones, pero que no se dará el año por perdido.

Silva reafirmó lo dicho por el presidente añadiendo tres puntos específicos: la alteración que provoca en los programas de estudio la carencia de presencialidad, el rol fundamental que juega la familia en este contexto y la particular afectación que tienen los sectores más vulnerables ante la excepcionalidad. Como síntesis de esa situación compleja planteó la mezcla que se está haciendo entre la presencialidad y la educación a distancia.

La tercera pregunta fue formulada por el periodista de Telemundo, el que preguntó en que medida la LUC se sustenta en las ideas del presidente y de su partido, más que en la coalición con la que llegó al gobierno. Para ilustrar la pregunta aludió al tweet del diputado Ope Pasquet en el que decía que en la LUC se introdujeron temas como modificaciones al Código Civil que no fueron consultadas o que el Partido Colorado no conoce, lo que hace pensar en cómo será ese trámite parlamentario cuando hay cuestiones que la coalición de gobierno puede defender y otras que dice desconocer.

El presidente dijo no haber leído el twiit pero que el hecho no le genera traumas, ya que ha escuchado discursos de integrante de la coalición defendiendo el instrumento. Pero admitió que si hay aspectos del compromiso que son defendidos por el conjunto de la coalición serán aprobados y los que no, «hasta por una razón matemática», no lo serán. La respuesta fue perogrullesca e indicativa de que  la coalición no es tan homogénea como se ha pretendido hacer creer. El «sin traumas», que repitió el mandatario, remite más a un estado psicológico que a la situación en el bloque de gobierno. «Si se acompaña bien y si no, nos quedaremos con las ganas».

Por su parte, el periodista de VTV Noticias se dirigió al ministro Pablo Salinas, para redirigir el intercambio hacia dónde todos esperaban que iría, es decir, al desarrollo de la pandemia. Preguntó cuantos de los infectados desde el 13 de marzo han sido asintomáticos y cuantos han pasado por el CTI.

La respuesta de Salinas fue elusiva, ya que dijo no tener una respuesta exacta a esos números, pero que los puede proporcionar rápidamente. Pero la casuística indica que «en el entorno del 81 u 82% de los positivos han transcurrido sin ningún tipo de complicación, más allá de un cuadro de tipo gripal y otros han sido asintomáticos. Además, algunos de ellos han sido hisopados por tener contacto con pacientes infectados. Agregó que se ha seguido el «hilo epidemiológico» y con buena capacidad de testeo se han detectado todos los contactos cercanos.

La siguiente pregunta estuvo referida al ámbito del trabajo, partiendo de la constatación de que según los números del BPS existen 150 mil personas en el seguro de desempleo. En algunos casos está transcurriendo el segundo mes de seguro y la pregunta fue si se podía flexibilizar ese régimen teniendo en cuenta las circunstancias y si existía certidumbre de esa masa de trabajadores podría retornar a sus trabajos y que pasaría con aquellos que quedaran desempleados.

La respuesta presidencial fue que está a estudio ampliar el seguro de desempleo a otras áreas de actividad y que se debería ir a la casuística para establecer la viabilidad económica de esto. Agregó a esto la voluntad del gobierno de hacer las erogaciones necesarias para transcurrir la crisis atendiendo a los más vulnerables y a los que no tienen asegurado su sustento. A continuación refirió los acuerdos logrados con aquellos ministerios vinculados a la producción, resumiendo la intencionalidad de las políticas gubernamentales en la tríada «inversión, fisco y trabajo», priorizando la inversión y la generación de empleo. Todo eso admitiendo que «hay gente que no tiene capacidad de ahorro. Dejó de trabajar dos meses y ya no tiene cómo parar la olla».

Desde TV ciudad se preguntó al presidente sobre para que fecha estaba pensado proceder a la reactivación de la administración pública y si lo sucedido en los últimos días (obviamente, se refería a los focos de difusión del Covid-19 detectados en residenciales de ancianos) no llevó a crear incertidumbre o a postergar el cronograma previsto.

La respuesta fue negativa. Agregó que se procura obtener resultados parciales para proceder a esa reactivación, poniendo el énfasis en lo que va a suceder luego de la reactivación de la construcción. La esperanza que manifestó es que el sábado se pueda hacer un balance positivo de lo acontecido en la rama de la construcción para proceder el lunes a la reapertura de la administración pública.

La última pregunta corrió por cuenta de Subrayado y se refirió a aspectos tecnológicos, como la posibilidad planteada de participar con Goggle y con Apple en el desarrollo de una herramienta tecnológica y cual sería su alcance, en la medida que esto podría significar una intromisión en la intimidad de la gente (algo que ya está sucediendo en Europa).

En cuanto a este tema Lacalle expresó el respeto del gobierno por la intimidad de las personas, por lo que, hasta no estar seguro de lo que va a suceder no se avanzaría en esa materia. Es decir, que para viabilizar ese acuerdo deberían haber garantías respecto al anonimato de las personas,  No obstante, señaló que esa alianza entre dos empresas que compiten en el mercado eligen cuatro países para hacer esa experiencia, dos de ellas Alemania y Uruguay. Para ello se tendría en cuenta una aplicación desarrollada en Uruguay, «lo que fue posible gracias al sector emprendedor y a la administración pública, al gobierno, que le prestó atención y sumaron esfuerzos para desarrollar esta app». Voluntario o involuntario, fue un gesto del reconocimiento al desarrollo que en el área comunicacional promovieron quiénes lo precedieron.

Tres aspectos importantes deben ser destacados de esta alocución, que no fue una conferencia de prensa más.

El primero fue que la priorización del tema sanitario pasó a segundo plano, jerarquizando la exposición de las bondades de la Ley de Urgente Consideración.

El segundo fue el silencio ante preguntas tan contundentes como el incremento exorbitante de los precios al consumidor y del costo de vida en general.

El tercero fue la constatación de que en la coalición de gobierno ciertos acuerdos son precarios o inexistentes, lo que el presidente admitió, remitiéndolo al plano psicológico. La afirmación que se trata de un hecho que el presidente asume «sin traumas» y que si se acompaña bien y si no, nos quedaremos con las ganas», no hace otra cosa que reafirmar las arenas movedizas sobre las que hoy se asienta la coalición multicolor.

En resumen, una conferencia de prensa inquietante, con más silencios e incertidumbres, que afirmaciones y certezas y un presidente que por primera vez se mostró desbordado por una situación que se le escapa de las manos. O para ser más preciso, el gobierno mostró una aceptable competencia en el manejo de la emergencia sanitaria. El ingreso de la LUC a la escena complica todo y amenaza con poner a la sociedad ante dilemas insolubles.

 

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