«Vladimir Roslik murió asesinado en la torutura el 16 de abril de 1984 en el Batallón de Infantería Nº 9, en Fray Bentos. Loitey, como el mismo reconoce, cumplía tareas en ese Batallón. En realidad, eso es lo más relevante de lo que declara: reconoce que estaba en el cuartel cuando el asesinato de Rosli», agrega el texto.
«Hace 36 años que se sabe que lo que hoy repite Loitey es mentira. La propia justicia militar descartó esa versión en 1984 (…) Estas declaraciones amparadas en la impunidad de estos 36 años, siguen repitiendo la mentira, vuelve a enarbolar la teoría de los dos demonios, hablan de un enfrentamiento armado y atribuyen a los golpistas el rol de salvadores de la patria. Esa versión es mentira siempre, pero lo es mucho más en 1984, cuando fue asesinado Roslik», agrega el comunicado.
En este sentido, aseguran que lo que hubo en Uruguay durante once año fue «dictadura fascista, Terrorismo de Estado, persecución, secuestros, tortura, cárcel, asesinatos y desapariciones». Además, agregaron que lo que hace Loitey y Cabildo Abierto es «seguir defendiendo la impunidad» los crímenes más importantes de la historia nacional.
Es por eso que el Partido comunista rechazó las declaraciones del militar retirado, que, según entienden, es «rechazar la impunidad y la mentira».
Además, reafirmaron su compromiso con la búsqueda de la verdad y justicia para todos los desaparecidos y su compromiso con la defensa de la libertad y la democracia.