En su presentación ante los representantes catalanes, el presidente español destacó que en la decisión se ha ponderado «más las expectativas de futuro que los agravios del pasado».
Asimismo, no perdió la oportunidad de reafirmar la unidad española en su discurso. «Encabezo un gobierno que cree genuinamente en la unión de España, en la unión de todos los pueblos de España», acotó.
La decisión del mandatario ha disparado críticas tanto de la derecha española como de los sectores independentistas catalanes, quienes exigen «amnistía» en vez de los indultos. En cambio, desde el derechista Partido Popular (PP) han acusado a Sánchez de dar un «golpe de gracia a la legalidad», al tiempo que anunciaron la presentación ante los tribunales de un recurso para evitar la implementación de esta medida.