Baldassari aseguró que estos programas deberían estar ejecutándose y que «están demorando mucho», ya que se encuentran inactivos desde hace 16 meses.
Esta situación, afirmó, genera un deterioro de las condiciones de vida pensionados y pensionistas que, por ejemplo, experimentan retrasos a la hora de acceder a la salud.
«El ajuste de julio del año pasado fue muy bajo. Luego, en enero de este año, cayó un 1,8 por ciento en relación con el costo de la vida. Y este año, que ha venido creciendo el aumento de ese costo vida, seguimos sin recibir aumento. El poder de compra está cayendo y para jubilados y pensionistas, que perciben 14 mil o 16 mil pesos (160 mil), cualquiera comprenderá que es muy difícil» , resumió.
Consultado sobre la gestión del actual directorio, expresó: «Hay dificultades que esperemos sean producto de la transición».