Después de que Bava fijara una nueva fecha para la indagatoria, la estrategia de Macri fue estirar los tiempos. Sus asesores buscan evitar una entrada a los tribunales antes de las elecciones. El expresidente recién designó abogados el 14 de octubre y recién este martes su abogado, Pablo Lanusse, fue hasta Dolores a revisar la causa, que, por contener información de inteligencia, tiene legajos reservados.
“El imputado Macri fue notificado, fue beneficiado con la primer prórroga y nueva fecha, utilizó los plazos al límite para estirar el trámite de la causa, que a pesar de las declaraciones públicas propias como las de su defensor, no realizó ninguna presentación espontánea para dar señales de su voluntad de ponerse a derecho, de su voluntad de cumplir con sus obligaciones”, agrega Carreras para fundar el pedido de que detengan a Macri a fin de tomarle declaración indagatoria.
En la misma línea, el abogado Luis Tagliapietra, que representa a otro grupo de querellantes, dijo a El Destape Radio que pedirán la detención si Macri no se presenta, como anunció. «Cuando cualquier ciudadano incumple una orden judicial tiene que ser llevado por la fuerza pública», sostuvo. “Que le dieran una nueva fecha de indagatoria a Macri ya fue un gesto que no se lo dan a cualquiera».
Las presentaciones de Macri
A primera hora de la mañana, el abogado del expresidente, Pablo Lanusse, presentó una recusación contra Bava por prejuzgamiento y temor de parcialidad. Sostiene que Bava tiene un «compromiso emocional con la causa» y que, al dar por acreditado que hubo espionaje de manera sistemática durante el macrismo, está prejuzgando. «Para el Juez recusado los hechos ya están probados y sólo auspicia y anhela una sanción. De tal manera, desconoce el derecho de defensa, nos expone a un juicio meramente simbólico donde nos coloca como convidados de piedra y figura decorativa, cual época inquisitiva, y así aniquila su condición de garante del proceso y su imparcialidad», escribió el abogado de Macri, que también lo representa en la causa sobre el envío de armas a Bolivia para apoyar el golpe contra Evo Morales.
En esa línea, Lanusse le reclamó al juez que hasta que no resuelva su recusación, suspenda la convocatoria de Macri a indagatoria. La principal estrategia sigue siendo ganar tiempo. Bava deberá primero responder él la recusación y después el tema escalará hasta la Cámara Federal de Mar del Plata, que también debe definir la apelación de Macri contra la prohibición de salida del país que le dictó el juez que subroga en Dolores. En el entorno de Macri, decían que ese tema podría resolverse en una semana o diez días. Entonces verán cómo seguir.
Además, según confirmaron asesores del expresidente, le informaron a Bava que ya está planteada la inhibitoria para sacar la causa de los tribunales de Dolores. Para forzar ese pase, en el macrismo dicen que el 30 de diciembre pasado el presidente de la Cámara Federal porteña, Martín Irurzun, entendió que el espionaje que tuvo lugar en el llamado “Proyecto AMBA” debía investigarse en los tribunales federales de la Ciudad de Buenos Aires. A raíz de un planteo del exdirector general de la AFI Gustavo Arribas, Irurzun ordenó al juez Ariel Lijo que reclamara la causa que entonces estaba en manos del juez federal Alejo Ramos Padilla.
Al tiempo, la Cámara Federal de Mar del Plata remitió a Dolores la denuncia sobre el espionaje a los familiares del ARA San Juan. Son dos tribunales de apelaciones que tienen posturas diferentes, por lo que el tema de la competencia deberá ser zanjado por la Cámara Federal de Casación.