Entienden que en el contexto actual, «no sólo no es posible tener ámbitos mínimos de intercambio respecto a los temas que se proponen, sino que además, éstos no son los temas de urgencia en este momento. El debate urgente hoy debería girar en torno a cuáles son las mejores políticas para salvaguardar el aparato productivo con sus puestos de trabajo y de qué manera se puede mitigar el impacto sobre quienes están en peores condiciones para afrontar la crisis» y «deberíamos estar discutiendo qué medidas tenemos que tomar para acompañar a los sectores más débiles», lo que no ocurre en la LUC.
Pereira informó a los medios que el PIT-CNT fue «contundente» ante los legisladores en plantear su «rechazo a toda modalidad de limitación de los derechos y en particular en este caso al derecho de huelga», la necesidad de «fortalecer las empresas públicas», de construir «un debate amplio sobre cuáles son las urgencias».
El presidente de la central sindical recordó que Uruguay tiene en este momento más de 200 mil trabajadores en el seguro de paro. «Esa una urgencia, el trabajo; Uruguay tiene cerca de 400 mil hogares o personas ganando menos de 20 mil pesos líquidos, y esa es una urgencia; Uruguay tiene gente que está entrando a la pobreza. Se calcula que más de 100 mil uruguayo han entrado o han pasado el umbral de la pobreza y ésta es una urgencia».
De acuerdo a lo manifestado por la delegación del Pit-Cnt ante el Parlamento, quedó claro que los cuestionamientos son de forma y contenido.
En este marco, el presidente del Pereira enfatizó que para la central sindical, la LUC es «un proyecto regresivo para los uruguayos y particularmente para los uruguayos con mayor vulnerabilidad».
En los próximos días, la Mesa Representativa definirá las características de una movilización que -posiblemente- se realizará el 4 de junio, para colocar en clave de debate nacional cuáles son «las verdaderas urgencias de la gente», al entender que «hoy lo urgente es la gente y en este proyecto no está la gente y ni sus principales preocupaciones».