Expertas como la abogada Guadalupe Godoy y la fiscal Ana Oberlin advierten que las dilaciones no son solo una cuestión de tiempo, sino de voluntad política y judicial. Los juicios de lesa humanidad se extienden hoy un promedio de cuatro años, y en casos extremos como la causa "1 y 60" en La Plata, 15 de los 34 imputados fallecieron antes de recibir sentencia.
Un reclamo unificado en el centro porteño
La Ciudad de Buenos Aires es el epicentro de una demostración de unidad sin precedentes. Los organismos históricos de derechos humanos —entre ellos Madres y Abuelas de Plaza de Mayo, Familiares, HIJOS y el CELS— iniciaron su concentración a las 14:00 horas en Avenida de Mayo, portando las imágenes de los desaparecidos bajo el lema: "A 50 años del golpe genocida. El mismo plan, la misma lucha".
A la movilización se han sumado columnas de la Confederación General del Trabajo (CGT), reafirmando su compromiso con la democracia, y agrupaciones políticas como La Cámpora, que realizó su tradicional caminata desde la ex ESMA, pasando por el lugar de detención de la expresidenta Cristina Kirchner.
El acto central está previsto para las 16:30 horas frente a una Casa Rosada vallada, donde referentes como Estela de Carlotto, Taty Almeida y Adolfo Pérez Esquivel leerán un documento conjunto que establecerá paralelismos entre el plan económico de 1976 y las medidas vigentes del presidente Javier Milei.
Un grito federal de norte a sur
La conmemoración se replicará con masividad en todo el territorio nacional:
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Córdoba: La marcha partirá a las 16:00 desde Colón y Cañada, marcada por la reciente identificación judicial de 11 víctimas del centro clandestino "La Perla".
Rosario: La movilización hacia el Parque Nacional a la Bandera denuncia "la entrega y la represión de hoy".
Mendoza: La concentración principal se realiza en San Martín y Garibaldi con cierre frente a la Casa de Gobierno.
Tucumán y Ushuaia: Desde el norte hasta el extremo sur del país, las plazas principales registran actos vespertinos exigiendo justicia y castigo a los culpables.
A medio siglo del quiebre institucional, las calles de Argentina vuelven a ser el escenario de una demanda persistente: mantener viva la memoria colectiva frente a los desafíos del presente.