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Cipriani y Curbelo, dos casos diferentes con algo en común

Dos casos bien diferentes han conmocionado a la sociedad de Maldonado durante las últimas semanas.

La primera surgió cuando se supo que ASSE había decidido destituir al director técnico del Hemocentro, doctor Jorge Curbelo. Casi inmediatamente se conocieron desde Italia las circunstancias que rodean la adopción de un niño uruguayo por parte del empresario italiano Giuseppe Cipriani y su pareja, Nicole Minetti. Aunque no lo parezca, ambos tienen algo en común: no se cumplió con las normas que rigen la actividad del Estado.

Curbelo dirigió una dependencia del Estado como si fuera una empresa privada

El caso del exdirector técnico del Hemocentro-Maldonado, doctor Jorge Curbelo, es curioso. Primero porque el propio exjerarca reconoció públicamente que “si se siguiera a rajatabla todo lo que las pautas te dicen, no se hubieran obtenido los resultados que tenemos”.

El Hemocentro es una dependencia del Servicio Nacional de Sangre que funciona bajo la dirección de ASSE. Pero Curbelo lo manejó de tal forma y con tanta visibilidad que no poca gente creía que era una institución privada dirigida por su propio dueño.

Una de las claves del conflicto surgido entre ASSE y el médico hematólogo fue el funcionamiento del Hemobus, un moderno autobús de pasajeros reacondicionado para funcionar como centro móvil para extracción de sangre.

El vehículo fue adquirido nuevo hace unos años mediante un aporte de Ancap, entonces presidida por Raúl Sendic, que puso la mitad del valor y la otra mitad se logró con aportes privados.

La Fundación Hemovida, una institución privada creada para apoyar al Hemocentro, por contrato, es la propietaria del autobús que, a su vez, firmó un comodato de uso con ASSE. Todos los años la Fundación paga la patente, el seguro y los gastos mecánicos, en tanto los gastos operativos corren por cuenta de ASSE.

Un dato muy importante y clave en el litigio es que el contrato establece que el Hemobus solo puede operar en la región Este. La información fue confirmada a Caras y Caretas por el tesorero de la Fundación Hemovida, Luis Polakof.

Ocurre que Curbelo, por las suyas, decidió recorrer el país con el Hemobus, e incluso lo llevó a Montevideo para jornadas de recolección de sangre. Por ejemplo: la colectividad judía en la capital del país tiene un grupo muy importante destinado a colaborar con donaciones de sangre. Durante años las mismas se hacían directamente al Servicio Nacional de Sangre, hasta que Curbelo logró que fueran destinadas al Hemocentro-Maldonado, y para eso llevaba el Hemobus.

Pero toda esa operativa que requería la movilización de personal a todo el país generó un importante desfasaje financiero en ASSE, que ya atraviesa una complicada situación. Según informó La Diaria, y corroboró Caras y Caretas, se había acumulado una deuda por 2.500 horas extras desde octubre pasado con los funcionarios que trabajan como suplentes en las salidas del Hemobus, que son contratados para las campañas de colecta de sangre que realiza el móvil fuera de la región Este.

El presidente de la filial departamental de la FFSP, José Luis Fuentes, se preguntó cómo pensaba hacer Curbelo para cubrir esos gastos, ya que “las salidas fuera de la región no las cubre el Servicio Nacional de Sangre”. Por contrato tampoco lo puede hacer la Fundación Hemovida. El dirigente sindical dijo a La Diaria que “hace dos o tres años se generó una deuda de 1.500 horas con los suplentes. En esa instancia, la FFSP intervino para conseguir el dinero de los trabajadores que estuvieron meses sin cobrar”, y “se le pidió a Curbelo que no volviera a manejar esas horas”, aseguró. Sin embargo, “no solo siguió contratando suplentes para salir de la región, sino que duplicó las horas adeudadas. Aquellas 1.500 horas las pagó ASSE mediante negociaciones con la FFSP en las que reconoció la deuda. Ahora no se sabe cómo se van a cubrir las 2.500”, dijo Fuentes.

Curbelo fue citado a Montevideo por el directorio de ASSE y allí se le informó que se iba a reducir parte de su presupuesto para hacer frente a las erogaciones que él mismo había generado. Regresó a Maldonado y continuó con la misma práctica por lo que se resolvió quitarle la confianza y destituirlo como director técnico. No se afectó su cargo como médico de ASSE y probablemente continuará desempeñándose en el Hospital de Maldonado.

Por ahora no se ha mencionado la posible existencia de algún delito, pero el diagnóstico final lo establecerá una investigación administrativa ordenada al mismo tiempo que la destitución.

Aún no se ha informado a quién se designará como nuevo director técnico. Pero el tema adquirió otro ribete cuando intervinieron legisladores e importantes dirigentes locales del Partido Nacional y se arrastró a sus adherentes a una polémica pública en la que se perdieron todas las formas.

La mayoría de los polemistas no tenían idea de las razones que motivaron la destitiución, solo lo sintieron como una agresión hacia una destacada figura nacionalista y hacia el departamento de Maldonado, que lucía orgulloso el Hemocentro.

Se inventaron falsedades que se viralizaron en las redes. La más notoria decía que “Asse se había apropiado de una cifra de dinero muy importante obtenido en una cena de recaudación para el Hemocentro realizada en el hotel Enjoy”. Por supuesto, se ganó decenas de miles de agresivos comentarios. La verdad es nunca se hizo esa cena; que el intendente Miguel Abella se opuso a la realización de la misma porque estaba organizando una a beneficio del Hospital de Maldonado, y que todos los dineros recogidos por diferentes donaciones a lo largo del tiempo están en la cuenta bancaria de la Fundación Hemovida. Exactamente 2.200.000 dólares, según confirmaron autoridades de la organización civil.

Un indulto decretado en Italia que impactó en Maldonado

El otro caso es más complejo porque en el centro se encuentra un niño que es víctima inocente de todos los aconteceres. Un indulto otorgado por el presidente italiano a Nicole Minetti por “razones de humanidad”, ya que debía cuidar a un niño que acababa de adoptar; la desaparición de la madre biológica del menor desde febrero pasado; la violenta muerte en circunstancias muy sospechosas de la abogada de oficio del niño, más otras varias irregularidades verificadas en el proceso, han motivado una investigación general de varios organismos públicos de Uruguay e Italia.

Caras y Caretas ya informó sobre los pormenores del caso en su edición pasada (Ver: https://www.carasycaretas.com.uy/politica/indulto-italia-se-abre-nueva-puerta-investigar-la-muerte-dos-abogados-y-la-desaparicion-una-mujer-n94974). Esta última semana se han conocido nuevos datos.

Recordemos que Minetti es la actual pareja del poderoso empresario italiano Giuseppe Cipriani, propietario y desarrollador del “Complejo Cipriani” que, con una inversión estimada en 700 millones de dólares, se levanta donde antes estaba el hotel San Rafael en Punta del Este. Aquí también es propietario de una chacra llamada “Gin Tonic” ubicada en La Barra, donde la pareja reside habitualmente desde hace unos años.

La mujer fue procesada en el año 2009 y condenada en Italia por “favorecimiento de la prostitución”, a lo que agregó luego el delito de peculado cuando se probó que se había apoderado de fondos públicos al momento de desempeñarse como consejera en la Lombardía en representación del partido liderado por Silvio Berlusconi.

Precisamente el primer delito lo cometió cuando proveía al entonces primer ministro italiano de chicas menores de edad para su participación en fiestas sexuales llamadas “Bunga-Bunga”, que se realizaban en la residencia de veraneo del mandatario.

La decisión judicial fue apelada y por lo tanto nunca ejecutoriada, por lo que Minetti salió de Italia y se radicó unos años en Ibiza, hasta que apareció en Punta del Este, ya como pareja de Cipriani.

Pero la sentencia definitiva estaba a punto de salir y la mujer iba a ingresar a prisión por lo menos durante cuatro años. Ahí aparece entonces la solicitud de indulto dirigida al presidente italiano Sergio Mattarella. El motivo: “La razón humanitaria” ya explicada, que Cipriani calificó como un “acto de amor” en declaraciones realizadas al diario Corriere della Sera.

En la nota se incluyen los antecedentes penales de Minetti, pero los abogados explican que, a diferencia de Italia, en Uruguay la prostitución no es delito. Una falsedad a todas luces, porque a la mujer no se la acusaba de ejercerla sino de “favorecerla”, equivalente al “proxenetismo”, que sí está penado en nuestro país.

Mattarella solicitó información al ministro de Justicia, Carlo Nordio, quien no encontró obstáculos, por lo que el indulto se otorgó en abril pasado. Fue entonces que el periodista Thomas Mackinson publicó una investigación en el diario Il Fatto Quotidiano donde se revelaban varias irregularidades en el proceso de adopción en Uruguay, lo que provocó una crisis política en ese país que aún no ha sido conjurada.

Por lo pronto, la Fiscalía de Milán ha pedido informes a Uruguay, a la vez que ha solicitado a Interpol que investigue otras de las denuncias formuladas por el periodista.

Mackinson reveló dos datos que provocaron conmoción en Maldonado. Mercedes Nieto, quien, junto a su esposo, murió hace dos años en un misterioso incendio ocurrido en su rancho de Garzón, fue una de las abogadas designadas por la Justicia como defensora, primero de la madre biológica y luego del niño en el proceso de adopción. El periodista también informó que la madre biológica está desaparecida desde febrero pasado, según una alerta de búsqueda emitida por el Ministerio del Interior en abril de este año. La mujer contaba con un antecedente por tentativa de homicidio cuando era menor y otro por hurto en 2019, y tenía graves problemas de adicciones, estaba en situación de indigencia. En tanto, el padre estuvo en la cárcel por delitos vinculados a drogas.

Esta semana pudimos confirmar que el hombre es un ciudadano español que luego de recuperar la libertad volvió a su país y nunca se interesó por su hijo. El niño nació en el Pereira Rossell y la madre permaneció con él durante la primera semana. Luego no hay otra información más que la proporcionada a un medio local por una expareja de la mujer, quien relató que “la Justicia de Familia entregó al niño al INAU y que ella fue varias veces a la sede judicial para intentar recuperar a su hijo. Siempre salía llorando porque se lo negaron”.

Un periodista de Maldonado logró ubicar a una pareja residente en Pan de Azúcar que había intentado adoptar al niño antes. La señora trabajaba en el INAU y allí había conocido al pequeño, que incluso vivió con ellos un tiempo. La mujer renunció a su trabajo para cumplir con las formalidades, hasta que un día les avisaron que ya había sido entregado a una pareja de italianos.

Cipriani y Minetti conocieron al pequeño cuando llevaban a su chacra niños alojados en el INAU para proporcionarles un día de diversión tanto en su casa como en la playa. Los menores eran trasladados en una camioneta del organismo estatal. No se sabe quién dio los permisos, porque, según autoridades de INAU, “esos traslados eran irregulares porque las normas son muy claras y la pareja italiana no cunplía con ellas”.

El empresario italiano dijo que “ellos hacían importantes donaciones al organismo”, pero de una consulta realizada por esta revista no surge ninguna constancia de esas donaciones. Tal vez Cipriani deba aclarar a quién entregaba el dinero.

El INAU no informó a la Justicia, por lo menos no consta en el expediente, que la madre adoptante tenía antecedentes penales en Italia. Solo ese dato hubiera impedido continuar con el trámite de adopción.

El actual diputado blanco Pablo Abdala, entonces recién asumido presidente del organismo, dijo que “todo el trámite se ajustó a las normas”. Pero la diputada frentista Graciela Barrera realizó una serie de pedidos de informes a varios organismos con la intención de conocer de primera mano todo lo actuado.

En tanto, el INAU inició una investigación administrativa; también la Dirección de Migraciones para conocer los movimientos de Cipriani y Minetti y nombres de eventuales acompañantes. Por su parte, la Fiscalía General de la Nación también solicitó información sobre la desaparición de la madre biológica y sobre la muerte de los dos abogados en Garzón.

Por lo pronto, el fiscal de Homicidios, Sebastián Robles, que mantiene abierto el expediente a la espera de nuevos datos, reactivó la investigación esta semana.

A fines del 2024, unos seis meses después de la muerte de Mercedes Nieto y Mario Cabrera en su ranchito de Sierras de Garzón, familiares de una de las víctimas hicieron un respaldo de los discos duros de las computadoras de los abogados y las entregaron voluntariamente a la Policía de Maldonado con la esperanza de que allí pudieran encontrar algo que ayudara a aclarar el crimen. Entonces el jefe de Policía era Erode Ruiz.

Un año después, ya con Victor Trezza al frente de la jefatura, desde la Dirección de Investigaciones le solicitaron a la familia que llevaran las computadoras. “Hace un año lo hicimos, están ahí, tenemos el recibo”. La sorpresa fue mayor cuando el funcionario que llamó dijo: “Perdón, no sabíamos”

A nivel nacional, algún medio web se ha dedicado a denostar a la madre biológica del niño, mostrándola como una “peligrosa delincuente”, pero ni una palabra dicen sobre Minetti. La realidad solo muestra que la única diferencia entre ambas es el dinero.

Cuando culmine todo este largo proceso de investigación, tal vez también podamos saber qué tan poderosos son los que parecen poderosos.

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