Bergara solicitó que ambos ministros "den un paso al costado". "Ya lo habíamos planteado en la interpelación", recordó, y aseguró que ahora confirma su postura. De todas formas, aclaró que no es un reclamo partidario, dado que aún no se discutió.
"En noviembre (de 2021) nadie sabía quién era Marset", fueron las palabras textuales de Bustillo en la comparecencia ante el Parlamento en agosto. Sin embargo, el 21 de setiembre del año pasado los subsecretarios habían hablado sobre Marset y Ache le había enviado a Maciel la copia del documento paraguayo falso con el que el narcotraficante había ingresado a Emiratos Árabes.
A su vez, el 3 de noviembre de 2021 -semanas antes de que se expida el pasaporte uruguayo- Maciel había advertido a Ache que Marset era un "narco muy peligroso y pesado". "Saber si sigue detenido o si lo liberaron, lo cual sería terrible", escribió, en los chats a los que tuvo acceso en primer lugar La Diaria.
El pasaporte fue entregado pese a las advertencias a finales de ese mes y el narcotraficante recuperó la libertad en Emiratos Árabes Unidos en enero de 2022.
En tanto, el senador del FA Charles Carrera dijo que la conversación entre Maciel y Ache “es un escándalo” y “es terrible” darse cuenta de que “no se puede creerle nada al gobierno”. “Vinieron a mentirnos al Parlamento y como ya estamos acostumbrados a que vengan a mentir, decidimos hacer los pedidos de acceso a la información pública para descubrir la triste verdad, que nos mienten otra vez. Que en el MI y en particular el subsecretario Maciel sabían muy bien quién era el narcotraficante Sebastián Marset, que Ache también lo sabía, y si no lo sabía, se lo había informado Maciel en persona”, señaló.
Así las cosas, Carrera dijo que “a partir de ahora la mentira trae muchas más suspicacias para un caso que ya venía mal y está peor”. Agregó que “hay algo que no se está discutiendo en profundidad y es el profundo daño institucional que este gobierno le está generando al país”. Señaló que “Uruguay construyó por décadas un prestigio que lo ha venido perdiendo a pasos agigantados, dejando ver que no somos más esa isla donde el delito y la corrupción no entraban en los hilos del Estado”. Además, dijo que “la corrupción y el crimen organizado comienzan a vislumbrarse en lugares muy elevados del poder del Estado, lo cual preocupa y mucho”. Agregó que “va a ser muy difícil y llevará muchos años desandar el daño que se ha generado desde 2020 hasta ahora”.