Como ya es bien conocido, tanto las autoridades de Uruguay como de Paraguay y de Bolivia están jugándose todas las fichas a dar con el paradero de Marset para llevarlo ante la Justicia. Sin embargo, el joven narco les está dando un "trabajo bárbaro". Por esto mismo, Riera dijo este lunes que sigue en contacto con Nicolás Martinelli, nuevo ministro del Interior de Uruguay, y que en las últimas horas habló especialmente con Eduardo del Castillo, su homólogo de Bolivia, quien ha reiterado que el narco prófugo está en Paraguay.
Ante esto, Riera dijo: "Hablé con el ministro de Bolivia para que me dé elementos". Y lo dejó "orsai" al jerarca boliviano: "¿Por qué dice que está acá (en Paraguay)? Y no me dio ni un elemento objetivo, la verdad".
Entonces sigue vigente la pregunta que todos se están haciendo desde que salieron las promos del programa Santo y Seña: ¿dónde se hizo la entrevista?
Sobre esto, el ministro paraguayo dijo que "no poseen ninguna información". "La propia periodista no puede aseverar dónde estuvieron, habla de que perdió la noción del tiempo, de las horas".
Sí existen algunos "datos preliminares" que están siendo investigados, agregó. Uno de ellos es el hotel donde la periodista Patricia Martín reportó que se alojaría, pero resultó que ahí no estuvo registrada.
"Pareciera ser que todo esto puede ser una maniobra distractoria y pudo haber hecho la entrevista en cualquier lado, como dice ella (Patricia Martín), o en cualquiera de los países de la región". Por tanto, siguió el ministro, "todo eso se va a chequear, si es que existe algún rastro, pero de momento ni ella puede asegurar que estuvo en Paraguay.
En definitiva, y a muy pocas horas de emitida la tan promocionada entrevista, en la que Marset se esmeró por "limpiar su imagen", dar a conocer sus gustos musicales, señalar cuáles son los países corruptos de la región, ningún organismo policial, de inteligencia, y, por ende, ni los jerarcas de gobierno tienen idea de dónde está Marset. La incógnita sigue igual.