Se recurrirá a Organizaciones No Gubernamentales (ONG), clubes deportivos y gimnasios, entre otras asociaciones civiles. La contratación será para recibir a los jóvenes en un tiempo extendido, más específicamente durante el contraturno. Las actividades en las que trabajarán estas empresas serán del tipo recreativo y lúdicas.
Una de las primeras voces en marcar disidencias con la propuesta de la ANEP, fue la consejera electa Daysi Iglesias. Semanas atrás aseguró en conferencia de prensa estar seriamente preocupada por estas contrataciones y criticó que no se destine este dinero para instituciones de la ANEP.
Iglesias afirmó que “hay pérdida de control” al contratar ONG, porque no se rigen por los criterios oficiales. “No estoy de acuerdo con el destino, porque los servicios de extensión pedagógica deben ser garantizados por la ANEP “, dijo.
Por su parte, Héctor Florit (director del Consejo de Educación Inicial y Primaria en el gobierno de José Mujica y subdirector en el gobierno de Tabaré Vásquez) afirmó que el plan es un “error” que afectará negativamente a la educación pública.
Por su parte, el senador frentamplista Sebastián Sabini planteó preocupación por lo que entiende como una ruptura en el trabajo que se viene realizando en primaria.
“Contratar personal docente estable me dejaría más tranquilo, porque desde el punto de vista de los trabajadores se está precarizando la propuesta”, señaló el dirigente. Con esto, el senador del MPP se refirió a la falta de estabilidad laboral con la que contarían los trabajadores de las ONG. Por último, acotó que el discurso del gobierno resulta contradictorio, porque “en el Mides están en contra de las ONG y acá pasa lo opuesto”.