En ese sentido, afirmó que esas necesidades “no pueden esperar” y consideró que los gobernantes deben trabajar en conjunto para encontrar soluciones. “No se puede andar a los tiros, hay que sentarse con los buenos, con los malos, con los regulares, con los suyos, con los ajenos, con todos, para ver cómo se resuelve el tema”, señaló.
“Hay que cuidar la institucionalidad”
Consultado sobre la controversia que involucra al mandatario, Olivera remarcó que, más allá de las diferencias partidarias, es necesario respaldar la figura presidencial en defensa de las instituciones democráticas.
“Hay que cuidar la institucionalidad, independientemente del color político. Hay que cuidarlo porque si le va bien a él, le va bien al país”, afirmó.
No obstante, aclaró que ello no implica renunciar a las observaciones o cuestionamientos cuando corresponda. Según indicó, es posible realizar una “crítica sana y constructiva” que señale los errores sin afectar el funcionamiento institucional.
El rol de la oposición
Olivera también defendió la tarea de control que corresponde a la oposición y consideró legítimos los cuestionamientos realizados sobre este tema.
“La oposición tiene un rol de contralor, de hacer ver lo que no está bien y está perfecto. Creo que se está ejerciendo también de una manera muy férrea”, manifestó.
Sin embargo, insistió en que la discusión pública debe trascender la polémica. “No se puede monopolizar la agenda del país por el tema de la camioneta o de las patrulleras”, sostuvo.
Finalmente, el intendente afirmó que los eventuales errores deben ser reconocidos y corregidos, pero sin perder de vista los desafíos de fondo que enfrenta el país. “Acá no hay que barrer abajo de la alfombra nada y si el hombre la pifió, la pifió y dijo que se equivocó. Pero al otro día lo que tenemos que hacer nosotros como uruguayos y como gobernantes es estar dando otras respuestas”, concluyó.