Agrega que “en este en particular el CDC de APU posee la información que da cuenta de la existencia de al menos una llamada desde el gobierno para que la información en cuestión no se publicara”.
“Más allá de la relevancia intrínseca de la información censurada y de la calidad de afiliados o no de los periodistas involucrados, el CDC de la APU insiste en señalar su gran preocupación por la sucesión de hechos, en su mayoría asociados a las más altas esferas del poder, que está afectando el desempeño profesional de la tarea periodística y lo que es más grave aún, la calidad democrática del país”, concluye el sindicato de la prensa.
Tras conocerse los chats sobre el pedido de informes del exjefe de la seguridad presidencial, Alejandro Astesiano, solicitando al subjefe de la Policía Nacional, Jorge Berriel, espiar a la expareja del presidente, El Observador se negó a publicar la noticia. Sus periodistas lo hicieron a través de sus redes sociales.
El 3 de julio, mientras estaba en Colombia con Lacalle, Astesiano le pidió a Berriel información sobre un viaje que iba a realizar la expareja del mandatario, Lorena Ponce de León.
Lacalle y Ponce de León se separaron a comienzos de este año y esa separación fue anunciada por el presidente el 6 de mayo.