Por su parte el Nacho negó rotundamente las acusaciones y afirmó tener pruebas para respaldar su versión. Alegó que mantenía pruebas que incluían chats, conversaciones telefónicas y registros de comunicación entre las partes. También puso en duda la conducta de Papasso y su abogado en relación con conversaciones falsas.
La tensión alcanzó su punto culminante cuando se recibió una amenaza de bomba en el estudio de "Santo y Seña" en Canal 4. El incidente ocurrió mientras Álvarez estaba transmitiendo el anunciado informe sobre el caso Romina Celeste y Penadés. A pesar de la amenaza, Álvarez se mantuvo firme en su posición de no interrumpir el programa.
El conflicto obviamente no se limitó al ámbito legal. Romina utilizó sus redes sociales para expresar sus críticas hacia Ignacio Álvarez, alegando que había sesgado información y teorizando sobre conspiraciones políticas. Estas confrontaciones públicas han mantenido el interés en el caso en constante crecimiento.
El asunto promete generar aún más contenido y nosotros lo seguimos como a los capítulos de una serie de moda. Mientras tanto las investigaciones avanzan y los protagonistas siguen confrontándose públicamente.