Uno de los aspectos que más lo impactó fue el deterioro del sistema sanitario. Bousses señaló que los profesionales de la salud enfrentan decisiones límite: “Hoy tienen que elegir a quién le dan prioridad para salvar”. Incluso mencionó testimonios sobre intervenciones médicas realizadas con iluminación de celulares debido a los cortes de energía.
“Hace tres meses no entra un barco de petróleo”
En ese sentido, explicó que Cuba necesita aproximadamente 8.500 kilowatts para funcionar con normalidad, pero actualmente apenas alcanza los 4.000. La falta de combustible, agravada por el cerco norteamericano para importar petróleo, profundiza la situación. “Hace tres meses no entra un barco de petróleo”, indicó, y añadió que incluso cargamentos enviados por países solidarios como México han sido bloqueados o desviados.
El dirigente también hizo referencia a la fragilidad del sistema electroenergético cubano, compuesto por centrales termoeléctricas antiguas. A esto se suma la baja calidad del crudo disponible, lo que acelera el deterioro de la infraestructura. El resultado son apagones frecuentes, incluyendo episodios de alcance nacional.
“La gente estaba esperando bombardeos”
Bousses relató que durante sus recorridas por La Habana, ciudadanos comunes se acercaban a agradecer la presencia de la delegación. “La gente estaba esperando bombardeos”, afirmó, describiendo un clima de incertidumbre que, sin embargo, convive con una fuerte conciencia política.
En ese marco, rechazó las interpretaciones que atribuyen la situación exclusivamente a factores internos del sistema cubano. “Dicen que con esto van a atacar a Díaz-Canel y al Partido Comunista, pero lo que está pasando es que se está matando al pueblo”, sostuvo. Para Bousses, la presión internacional tiene efectos directos sobre la vida cotidiana de la población.
Destacó la capacidad de resistencia del pueblo cubano. “Hay una dignidad muy fuerte, una conciencia de lo que están viviendo”, expresó.
El Frente Amplio asumió todos los gastos
Además aclaró que la delegación del Frente Amplio financió íntegramente su visita, incluyendo alojamiento y traslados, en consideración de las dificultades que atraviesa el país. “No tenía sentido que el Estado cubano asumiera esos costos”, puntualizó.
El dirigente concluyó que lo vivido en la isla refuerza la necesidad de mantener y profundizar los lazos de solidaridad internacional. “Lo que están haciendo no tiene comparación”, insistió, al tiempo que reivindicó la “valentía” de una sociedad que enfrenta condiciones límite sin renunciar a su identidad ni a su proyecto colectivo.
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