“Creo que cada información que sale a la luz pública complejiza aún más la situación porque aparentemente cuando se le entregó el pasaporte, al mismo tiempo la propia policía nacional estaba investigando y trabajando en conjunto con la agencia antidrogas de Estados Unidos y Paraguay para hacer seguimiento de este. Entonces, a nosotros nos quedan preocupaciones y dudas acerca de cómo es posible que al mismo tiempo el Estado uruguayo investiga a una persona, que además tiene profusos antecedentes y fue penado en Uruguay, se le da un pasaporte”, señaló.
Marset, de 31 años, es acusado de ordenar el asesinato del fiscal paraguayo Marcelo Pecci y es señalado como el jefe de una organización criminal que operaba en Asunción y estaba dedicada al narcotráfico y al lavado de activos.
Marset fue detenido en Dubai hace un año por falsificación de un pasaporte paraguayo, pero logró salir de Emiratos Árabes Unidos luego de que el Gobierno uruguayo le otorgó un pasaporte.
Según el Gobierno uruguayo, el pasaporte de Marset fue entregado de acuerdo con un decreto que aprueba la expedición de ese tipo de documentos siempre y cuando la persona no tenga causas abiertas en el país.