De plaza financiera a era de los brokers
En los últimos años, según el investigador, el panorama nacional sufrió transformaciones operativas. "Ahora estamos viendo que Uruguay se está integrando mucho más a la realidad de Latinoamérica. Y quizás el cambio que se puede ver en Uruguay, que en realidad es en toda la cadena productiva, es que hay una tercerización, una fragmentación mucho más grande".
De acuerdo a Centurión, esta nueva estructuración alteró el perfil de los liderazgos criminales, que ya no responden a los viejos patrones del narcotráfico tradicional. "No está esa cuestión de esos grandes caponarcos, ese tótem único que después tenía su séquito de personas y seguía distribuyendo, sino que está mucho más fragmentado. Aparecen estos personajes como [Sebastián] Marset, que son esta especie de broker, estos pivots, estos personajes que saben hacer y tener contactos para que esto fluya".
¿A quién protege el Escudo de las Américas?
Consultado sobre si el Escudo de las Américas sirve en realidad como un "escudo protector" para permitir que Estados Unidos y sus gobiernos aliados hagan persecución ideológica o violaciones de soberanía sin consecuencias, como ocurrió con el Plán Cóndor, Centurión respondió: "No sé si como el Plan Cóndor. La historia no se repite, pero rima [...] El Escudo de las Américas sí sirve como protector para los que lo armaron y un ariete para atacar a los enemigos ideológicos". Y añadió: "Si uno ve la composición del Escudo de las Américas son todos los gobiernos aliados a Estados Unidos".
Para graficar esta contradicción, Centurión recurrió a las narrativas utilizadas durante años en el terreno internacional, como las acusaciones sobre Venezuela, caso al que definió como "paradigmático". "El Cártel de los Soles, por ejemplo, fue una excusa recurrente y el mismo Trump salió a decir que no existía", agregó aclarando que eso "no quiere decir que en Venezuela no exista el narcotráfico".
Según el analista, el Escudo de las Américas es, por ejemplo, para el expresidente hondureño Juan Orlando Hernández. "Es un tipo que fue acusado por narcotráfico, que estaba extraditado, estaba en EEUU, y de repente vino un indulto de [Donald] Trump. Va a volver y seguramente pueda ser candidato y seguramente sea presidente de Honduras", señaló.
Un patrón similar observó en el caso paraguayo, con el expresidente Horacio Cartes, quien en su momento fue calificado por el Departamento de Estado norteamericano como "significativamente corrupto". Sobre este punto, Centurión remarcó: "Después hubo un arreglo, pasaron cosas, se arreglaron algunas cuentas, y ya está".